Diamond Heart es una potente colaboración entre el productor noruego Alan Walker y la cantante sueca Sophia Somajo. Sobre una base electrónica que mezcla energía y melancolía, la voz de Sophia nos sumerge en un diálogo íntimo con el dolor: saluda a la “tristeza dulce” y confiesa sentirse “como la mañana después del éxtasis”. Desde el primer verso queda claro que el personaje narrador está atrapado en un bucle de amor y sufrimiento, donde cada recuerdo amenaza con ahogarla en un “mar sin fin”.
A lo largo de la canción surge el deseo de poseer un corazón de diamante: un corazón inquebrantable que la proteja de balas, dagas y venenos emocionales. Con imágenes vívidas la letra contrapone la fragilidad humana con la dureza de las gemas, mientras la narradora fantasea con amar sin miedo y sin quedar hecha pedazos. Sin embargo, su despedida -“Goodbye my love, you are everything my dreams are made of”- revela que la verdadera fortaleza no está en blindarse, sino en aceptar la vulnerabilidad. Diamond Heart es, en última instancia, un himno a quienes han sufrido por amor y anhelan seguir amando sin perderse a sí mismos.
Alan Walker es un DJ y productor noruego nacido el 24 de agosto de 1997. Aunque vino al mundo en Northampton, Inglaterra, se mudó con su familia a Bergen, Noruega, cuando apenas tenía dos años, y fue allí donde creció y empezó a crear música desde su habitación.
Bajo el alias de DJ Walkzz publicó su primer sencillo, Fade, siendo todavía un adolescente. Su gran salto llegó en 2015 con Faded, una versión vocal de aquella canción con la voz de Iselin Solheim, que se volvió multiplatino en más de diez países. Su estilo, cercano al house y lleno de melodías emotivas y grandiosas, lo convirtió en una estrella mundial. Es famoso por proteger su anonimato y aparecer siempre con una capucha y una máscara.