Tame significa 'domar' o 'domesticar', como a un animal salvaje. Es una palabra interesante porque no es com ún en el lenguaje cotidiano y tiene una connotación de control y poder.
En la canción, Anitta canta: "tried to tame me, but nobody's taking control over me". Ella usa "tame" metafóricamente para describir los intentos de alguien de controlarla o cambiarla, pero ella se niega a ser "domesticada" por nadie, reafirmando su independencia y fuerza.
Boys Don’t Cry retrata a una mujer segura de sí misma que se divierte desenmascarando la fragilidad masculina. Anitta cuenta cómo un chico que presume de duro termina revelando sus emociones cuando ella se niega a dejarse controlar. La cantante convierte la clásica frase “los chicos no lloran” en una pregunta llena de ironía y empoderamiento, recordándonos que la vulnerabilidad no es exclusiva de un género y que el verdadero poder está en mantener la independencia.
Bajo un ritmo pop-rock pegadizo, la letra muestra llamadas nocturnas, excusas con alcohol y promesas vacías. Ella responde con actitud: disfruta la atención, pero marca los límites. El resultado es un himno que celebra a quienes se plantan frente a las expectativas sociales, se ponen primero y dejan claro que ya no necesitan la aprobación de nadie. ¡Una invitación a bailar mientras desterramos estereotipos y reivindicamos el derecho a sentir de todos!
Larissa de Macedo Machado, conocida como Anitta, nació en Río de Janeiro en 1993 y es hoy una de las voces más reconocibles de la música brasileña. Empezó cantando en el coro de su iglesia y saltó a la fama nacional en 2012 con "Meiga e Abusada", mezclando pop, funk carioca y reggaetón con una energía que se nota en cada escenario.
Canta en portugués, español e inglés, y ese trilingüismo le abrió las puertas del público internacional con temas como "Envolver", que llegó al número uno mundial en Spotify y le valió un récord Guinness. Ha colaborado con artistas como Cardi B, Myke Towers, Missy Elliott y Snoop Dogg, y fue la primera artista brasileña nominada al Grammy como Mejor Artista Nuevo.
En Brasil la llaman la reina del pop, y fuera de la música también se le conoce por hablar claro sobre los derechos LGBTQ, el medio ambiente y el lugar de las mujeres en la industria.