Sálvame de la enfermedad que amo
Llévame a tu dulce olvido
Estoy arrodillado ante tu altar
Estoy aquí abajo, de rodillas
Con gusto, espero el cuchillo
Deslízate entre estas costillas mías
Contigo, no hay vergüenza al morir
Solo una gracia susurrada sin aliento
Reyes y coros cantan tu nombre
Ángeles de pie en tus puertas
Si se necesita sangre preciosa
Estoy rezando, ¿no lo harás?
Sálvame de la enfermedad que amo
Llévame a tu dulce olvido
Estoy arrodillado ante tu altar
Estoy aquí abajo, de rodillas