송곳니 (song-got-ni) se traduce como 'colmillos'. Es una palabra interesante porque no es de uso diario y evoca una imagen muy específica y un tanto misteriosa.
En la canción "Drunk-Dazed", la mención de los 'colmillos rojos' (붉은 빛 송곳니) añade un elemento de fantasía y peligro, sugiriendo una transformación o una naturaleza oculta, como la de un vampiro. Este detalle contribuye a la atmósfera de un carnaval embriagador y un poco aterrador, donde los límites se difuminan y las verdades se revelan.
¡Bienvenido al deslumbrante y caótico mundo de "Drunk-Dazed"! La letra nos sumerge en una fiesta que se siente como un carnaval: un lugar fascinante, lleno de luces brillantes y sin reglas, donde todo está "patas arriba". El cantante describe una sensación de euforia y aturdimiento, como si estuviera borracho, con la cabeza en las nubes y sin poder controlar su cuerpo mientras baila. Es un mundo adictivo que lo atrapa y lo hace querer quedarse, a pesar de la confusión.
Sin embargo, debajo de la superficie de esta fiesta interminable, hay una sensación de miedo y pérdida. El cantante admite que está asustado, que se siente un extraño al mirarse en el espejo y que hay una "verdad lamentable" detrás de la máscara que lleva. Este "carnaval" que lo tiene atrapado es a la vez dulce y peligroso, simbolizado por imágenes como "dulce aroma" y "colmillos rojos". La canción captura perfectamente la dualidad de entrar en un nuevo mundo glamoroso pero abrumador, luchando por encontrar la propia identidad en medio del caos.