Harry Styles compara el aperture (la apertura del diafragma de una cámara) con abrir el corazón a la luz de la verdad y del amor. Entre clubes, tragos que doblan las rodillas y "trampillas" emocionales, el narrador confiesa que ya no tiene trucos, que el juego terminó y que solo busca claridad. Cada referencia a escenas de Tokio o a los "bad boys" pinta un panorama de noches vertiginosas y relaciones complicadas, mientras él decide ponerse "en limpio" y dejar entrar la luz.
El estribillo “Aperture lets the light in, we belong together” repite la idea de que, cuando uno se muestra vulnerable, el amor se revela sencillo: es solo amor. La canción oscila entre la duda ("I don't know these spaces") y el deseo de sentir seguridad, hasta concluir que la autenticidad es la única salida. Así, "Aperture" es un recordatorio pop de que abrirse —igual que una cámara— permite capturar la mejor imagen de lo que realmente importa.