Shackles se traduce como 'grilletes' o 'cadenas'. No es una palabra que escuches todos los días, lo que la hace muy interesante y memorable.
En esta canción, la palabra se usa de forma metafórica para describir cómo el poder de la fe y la alabanza pueden liberar a una persona de cualquier cosa que la ate o la oprima, ya sean miedos, problemas o cargas. Es una imagen poderosa de liberación y libertad.
¿Te imaginas un Nombre tan poderoso que aplana montañas, abre caminos en el mar y hace caer a gigantes? En “That’s The Power”, la australiana Hillsong Worship celebra precisamente esa fuerza imparable que, según la letra, se libera cuando se menciona a Jesús. Con imágenes dignas de una superproducción bíblica – mares que se abren, Goliat de rodillas, cadenas que se deshacen – la canción pinta un cuadro vibrante de fe audaz y esperanza desbordante.
El estribillo repite que “solo con pronunciar Su Nombre” ocurren milagros: sanidad, libertad y victorias sobre cualquier enemigo interior o exterior. La idea central es que el mismo poder que resucitó a Jesús sigue disponible hoy para quien se atreva a creer, rezar y alabar con valentía. En pocas palabras, este tema es un himno de confianza absoluta en un Dios que no cambia, que aún realiza prodigios y que invita al oyente a caminar con la cabeza en alto, sabiendo que no existe fuerza más grande que el Nombre de Jesús.