Tengo miedo de que a partir de este momento todo se oscurezca
Tengo miedo de que envejezcas y tengo miedo de haber dejado una marca
Tengo miedo de las páginas de mi diario, que pego con cinta por mi propio bien
El cuchillo, el vino, el clóset
Mi cabeza de doce libras, esa mirada vergonzosa
Bébeme con la cena como el veneno en tu trago
Luego vómitame como licor en el fregadero de alguien que no conoces
Sosténme para que pueda ver las copas de los árboles
Todas las cosas que cargo, ahora dejaré que me carguen a mí
Tengo miedo de que, si me sano de ti, ya no seas mío para guardar
Tengo miedo de estar viviendo solo por lo que hace tiempo murió para mí
Tengo miedo de no saber cantar sin un corazón roto
El arrendajo azul en mi ventana, mis manos temblorosas, un comienzo podrido
Siéntame y dime la peor noticia que jamás haya oído
Rompe mis huesos en lugares que aún no conocen el dolor de verdad
Sosténme para que pueda ver las copas de los árboles
Todas las cosas que cargo, ahora dejaré que me carguen a mí