Entertainer nos sumerge en un espectáculo de mentiras y revelaciones. El protagonista descubre que su pareja ha estado actuando todo el tiempo, como si estuviera en un escenario, fingiendo amor y manipulando emociones. Sin embargo, lejos de sentirse víctima, él se divierte con la función: la observa, se ríe y deja claro que siempre supo la verdad. Al llamarla su “artista favorita”, le da la vuelta a la situación; la persona que pretendía engañarlo se convierte en objeto de su propio entretenimiento.
En la segunda mitad de la canción llega el momento de ajustar cuentas. El cantante toma el control del guion y promete “bajar el telón” cuando ella más lo necesite, demostrando poder y seguridad. Así, Entertainer celebra la inteligencia emocional y la fuerza de quien se niega a seguir un juego tóxico, recordándonos que el aplauso final pertenece a quien reconoce el engaño y decide retirarse con dignidad.