Bound significa literalmente 'atado', pero en inglés también se usa para expresar que algo es inevitable o está destinado a suceder.
En la emotiva línea "We're bound to break and my hands are tied" (Estamos destinados a rompernos y mis manos están atadas), la canción juega brillantemente con este doble sentido. Al relacionar la inevitabilidad del destino con la restricción física de tener las manos atadas, la palabra transmite una profunda frustración romántica.
Esta canción es una discusión apasionada entre dos personas que se quieren con locura, pero ven el futuro de formas opuestas. La cantante británica Anne-Marie y James Arthur se meten en un tira y afloja entre la esperanza y el miedo social. Ella propone desafiar al destino con la frase What if we rewrite the stars? (¿Y si reescribimos las estrellas?), convencida de que su amor puede romper cualquier norma externa. En inglés, cuando dicen our hands are tied (nuestras manos están atadas), usan una frase hecha que significa que no tienen libertad para actuar, que no pueden hacer nada frente a la situación. Ella se niega a aceptarlo y lanza un reto directo: It's up to you, and it's up to me (Depende de ti y depende de mí), insistiendo en que nadie más tiene derecho a decidir quiénes son juntos.
La respuesta de la otra parte es un choque duro de realidad. Él canta que dentro de una habitación cerrada todo parece fácil, pero when we go outside (cuando salimos afuera) el peso de la opinión ajena aplasta cualquier ilusión: there are doors that we can't walk through (hay puertas que no podemos cruzar). El contraste es brutal. Mientras una voz pide saltar al vacío con Say that it's possible (Di que es posible), la otra se estrella contra la resignación más amarga cerrando con We're bound to break (Estamos destinados a rompernos). Es una montaña rusa entre el deseo de desafiar la suerte y el miedo a un mundo que no te deja elegir a quién querer.