Gatos pingados es una expresión coloquial brasileña que significa que había muy pocas personas, equivalente a «cuatro gatos» en español. En la canción, describe una fiesta con apenas ocho o nueve asistentes, y resulta memorable porque su significado no se deduce literalmente de las palabras: gatos son «gatos» y pingados significa «goteando» o «salpicados».
“Eu Me Lembro” (“Yo me acuerdo”), de Clarice Falcão con Moska, convierte un encuentro romántico en una colección de detalles absurdamente precisos. La escena empieza con una confusión de horarios: “Era manhã / Três da tarde” [Era de mañana / Las tres de la tarde]. Una persona llega, otra sube, alguien dice “Oi! Fica à vontade” [¡Hola! Siéntete a gusto], pero la otra ni siquiera lo escucha. Aun así, quien narra decide que la vida los puso juntos aquel martes o jueves de septiembre o diciembre. La gracia está en esa seguridad enorme basada en datos bastante desordenados: no recuerda exactamente el día, pero sí “cada luz” y “cada cor” [cada luz y cada color].
La fiesta tampoco parece sacada de una película romántica: solo hay “oito ou nove gatos pingados no salão” [ocho o nueve gatos pingados en el salón], una expresión brasileña para decir que había muy poca gente. La comida mezcla feijoada con “presunto enrolado no melão” [jamón enrollado en melón], y los dos se gustan mientras todo sale un poco torcido: ella lo encuentra muy gracioso, él habla y ella finge reírse, la blusa de ella está puesta al revés y a él le encanta cómo va vestido el narrador. Ese “Eu me lembro” [Yo me acuerdo] repetido al final suena como una declaración de amor hecha con recuerdos pequeños, raros y muy concretos, justo los que nadie más podría contar de la misma manera.