Trapunto describe algo adornado o bordado con detalles, como un tejido decorado. En la canción, los ojos de la persona amada son azules como un cielo “trapunto di stelle”, es decir, un cielo bordado o tachonado de estrellas, una imagen poética y poco común que hace que esta palabra sea especialmente memorable.
Esta canción se entrega por completo a una fantasía de vuelo. La voz imagina que se pinta las manos y la cara de azul: «Mi dipingevo le mani e la faccia di blu» [Me pintaba las manos y la cara de azul]. De repente, el viento la arrastra y empieza a volar por un cielo infinito. El estribillo lo dice con una sencillez contagiosa: «Volare, cantare» [Volar, cantar]. Arriba, se siente feliz, vuela «più in alto del sole» [más alto que el sol] y ve cómo el mundo desaparece poco a poco, muy abajo. Incluso suena una música dulce, solamente para ella. Es una imagen enorme, un poco fantástica y muy divertida: basta con azul, viento y una canción para escapar del suelo.
Pero el sueño no dura para siempre. «Tutti i sogni nell’alba svaniscon» [Todos los sueños se desvanecen al amanecer], porque la luna se los lleva cuando se pone. Aun así, el vuelo continúa en los ojos de la persona amada: «occhi tuoi belli» [tus hermosos ojos], azules como un cielo lleno de estrellas. Así, el azul cambia de lugar: primero está en la cara y las manos, luego en el cielo y finalmente en esos ojos. La canción vuelve una y otra vez a «Nel blu dipinto di blu» [En el azul pintado de azul], una frase que convierte el estribillo en una pequeña aventura para cantar con los pies todavía en la tierra.