Opalite es 'opalita', un tipo de cristal iridiscente conocido por sus hermosos y cambiantes reflejos de color. Es una palabra muy poética y poco común que no encontrarás en cualquier canción.
En la letra, Taylor Swift contrasta una noche oscura de 'ónix' (onyx night) con un cielo que se vuelve de 'opalita'. Esta es una poderosa metáfora para un nuevo comienzo, que representa la esperanza y la belleza que llegan después de un período de oscuridad.
Opalite nos sumerge en el viaje de alguien que ha pasado demasiado tiempo hurgando en los restos de antiguas relaciones, como si «comiera de la basura». Entre fantasmas del pasado y noches de ónix sin dormir, la voz lírica describe la frustración de ver parejas perfectas que aseguran que el amor verdadero se reconoce al instante. Sin embargo, cuando finalmente aparece esa persona única, todo cambia: el cielo oscuro se vuelve opalite, una piedra semipreciosa que, al igual que su nueva relación, irradia luz iridiscente y tranquilidad.
La canción celebra la capacidad de reinventarse tras el desamor. Recuerda que los errores son inevitables, pero también enseñan libertad; que cada tormenta es solo «una taza de té agitada» y que siempre se puede encontrar refugio en un amor fresco, sincero y luminoso. Así, Taylor Swift invita al oyente a dejar la mesa cuando el corazón ya no se alimenta, a crear su propio rayo de sol y a bailar entre relámpagos hasta que el cielo, por fin, brille en tonos opalinos.