Opalite es 'opalita', un tipo de cristal iridiscente conocido por sus hermosos y cambiantes reflejos de color. Es una palabra muy poética y poco común que no encontrarás en cualquier canción.
En la letra, Taylor Swift contrasta una noche oscura de 'ónix' (onyx night) con un cielo que se vuelve de 'opalita'. Esta es una poderosa metáfora para un nuevo comienzo, que representa la esperanza y la belleza que llegan después de un período de oscuridad.
¿Alguna vez te has quedado atrapado recordando amores viejos? Taylor Swift empieza esta canción riéndose de sí misma con una frase brutal: su hermano decía que extrañar a sus ex era «eating out of the trash» (comer de la basura). La letra habla de esos momentos oscuros en los que sientes que vives rodeado de fantasmas del pasado o atrapado con alguien que prefiere mirar la pantalla de su móvil («she was in her phone» [ella estaba en su teléfono]). Hay una lucidez casi cómica cuando suelta que simplemente te levantas y te vas: «You're starving 'til you're not» (te mueres de hambre hasta que dejas de tenerla).
Pero el giro brillante llega con el cambio de luz. Taylor pasa de la tormenta a la calma total cuando canta «now the sky is opalite» (ahora el cielo es de opalina). La opalina es una piedra sintética y luminosa, y aquí funciona como el alivio perfecto tras bailar entre rayos y pasar noches insomnes como el ónice («onyx night» [noche de ónice]). Para calmar las aguas, usa la expresión «a storm inside a teacup» (una tormenta en una taza de té), que en inglés significa ahogarse en un vaso de agua o hacer un drama por algo pequeño, y remata diciendo que el tropiezo es solo un «temporary speed bump» (un reductor de velocidad temporal). Al final, el mensaje es directo y reconfortante: los errores traen libertad y el cielo siempre puede volver a brillar.