Träumerein es una forma poética de decir “ensueños” o “fantasías”, y resulta mucho más evocadora que la palabra cotidiana Traum (sueño).
En la canción, la protagonista imagina que sus ensueños bailan sobre los rayos del sol. La palabra transmite una sensación mágica y soñadora, perfecta para una canción sobre la noche, la luz y la felicidad.
En «Guten Morgen Sonnenschein», Nana Mouskouri, artista griega, saluda al sol como si fuera una persona que llega tarde a una fiesta. Le dice: «Guten Morgen, Sonnenschein!» [¡Buenos días, luz del sol!] y «Weck mich auf und komm herein» [Despiértame y entra]. La noche le ha guardado un secreto al sol, porque mientras este dormía, la voz de la canción vivió sus horas más felices: «Die allerschönsten Stunden / In meinem Leben hab ich heut’ Nacht gefunden» [Las horas más hermosas de mi vida las encontré esta noche]. La frase «Du hast geschlafen, so ist das eben» [Tú dormías, así son las cosas] tiene un toque juguetón: el sol se perdió toda la diversión.
Cuando aparecen los rayos, los sueños de la persona bailan sobre ellos: «Und auf deinen Sonnenstrahlen / Tanzen meine Träumerein» [Y sobre tus rayos de sol bailan mis fantasías]. El día apenas abre los ojos, y la canción le pide que siga soñando un poco, porque no creería lo que ocurre durante la noche. La imagen es sencilla y encantadora: una mañana luminosa, una noche llena de felicidad y un secreto que el sol no puede sentir ni comprender. La repetición de «Guten Morgen, Sonnenschein» [¡Buenos días, luz del sol!] convierte el saludo en un estribillo alegre, casi como si abrir la ventana fuera suficiente para invitar al día a entrar.