Lucozade nos sumerge en un viaje psicodélico donde Zayn, con un vaso de bebida rosa en la mano, navega entre la euforia artificial y la confusión emocional. La letra combina imágenes de haze y humo con reflexiones sobre fama, materialismo y relaciones complicadas. Entre relojes dorados y cadenas brillantes, el protagonista admite sentirse atrapado en una neblina que nubla su claridad mientras intenta distinguir entre ambición genuina y máscaras que ocultan heridas internas.
Al mismo tiempo, la canción revela una lucha interna: quiere gritar sus verdades, pero las palabras se quedan atrapadas. Entre reproches a un “malvado” de película y una relación de tres que nunca debió ser, Zayn reconoce las cicatrices invisibles que deja el tiempo. El resultado es un retrato introspectivo y crudo de alguien que busca autenticidad en medio del ruido, dudando de su realidad mientras la “perfume” del engaño lo consume.