En “Dopamine Addict”, Alec Benjamin convierte la dependencia en una escena de abstinencia casi física. La voz de la canción dice que lleva “six months clean off the dopamine” [seis meses sin consumir dopamina], pero lanza el teléfono contra la pared, no responde a sus amigos y sufre escalofríos, sudores y dolor. Aquí, la dopamina aparece como el deseo de ese “rush” [subidón o sensación intensa] que la mente sigue reclamando. “I need that crutch” [necesito esa muleta] es una imagen muy clara: sabe que esa ayuda es una dependencia, pero siente que no puede sostenerse sin ella.
Lo más interesante es el ciclo mental. En sueños vuelve a ser él mismo y recupera la autoestima, pero los síntomas lo despiertan y lo devuelven a la lucha. Cuando repite “I’m a dopamine addict” [soy adicto a la dopamina], no intenta disfrazar el problema. “Psychosomatic” [psicosomático] indica que lo que ocurre en la mente también puede sentirse en el cuerpo. Y la frase “The cycle is doomed, recycle, reuse, and then up the potency” [el ciclo está condenado: reciclar, reutilizar y luego aumentar la potencia] suena como una rutina que se repite y se intensifica. Es una canción directa, incómoda y con un toque casi irónico: incluso tira el teléfono por la ventana, pero el impulso sigue corriendo dentro de su cabeza.