Dilatava-se viene del verbo "dilatar" y significa "expandirse" o "ensancharse". Es una palabra que no se encuentra comúnmente en las letras de canciones, lo que la hace interesante y memorable.
En el contexto de la canción, se usa para describir cómo el orgullo de la persona "se dilataba" o "se expandía" al recibir una carta de amor. Esta imagen poética de un sentimiento que crece y se ensancha es muy evocadora y añade una capa de profundidad a la letra.
¿Alguna vez te has sentido tan enamorado que terminas hablándole a los muebles? Justo eso confiesa la brasileña Marisa Monte cuando canta: «Hoje contei pras paredes coisas do meu coração» [Hoy le conté a las paredes cosas de mi corazón]. En este clásico pop, el amor no llega con drama ni tormentas; llega como un bálsamo reconfortante. Repetir un simple «Deixa eu dizer que te amo» [Deja que te diga que te amo] se convierte en una necesidad básica, casi medicinal: «Isso me acalma, me acolhe a alma / Isso me ajuda a viver» [Eso me calma, me acoge el alma / Eso me ayuda a vivir]. La ternura es tan directa y sin pretensiones que hasta mezcla idiomas en el coro al soltar ese directo «Amor, I love you».
Lo más curioso del tema llega hacia el final, cuando la música baja y entra un fragmento literario recitado con devoción. Es una lectura que describe a alguien besando una carta y sintiendo cómo «o seu orgulho dilatava-se» [su orgullo se ensanchaba] ante semejante declaración de afecto, como si un cuerpo exhausto entrara en agua tibia («num banho tépido»). Marisa te muestra el enamoramiento desde dos ángulos: la sencillez de confesar tus ganas de querer a alguien y la euforia íntima de saberte querido.