Fuggente significa “fugaz” o “que se escapa rápidamente”. En la expresión questo attimo fuggente, la canción describe un instante romántico que parece pasar volando, aunque el deseo sea que dure para siempre, lo que le da un matiz poético y memorable.
¿Te ha pasado alguna vez que un romance de verano parece un sueño fugaz? En "Mezzanotte", la malagueña Ana Mena canta en italiano y te transporta directo a una noche cálida junto al mar claro ("mare chiaro"). Entre la multitud, ocurre un cruce de miradas por pura casualidad ("Ti accorgi di me un po' per caso" [Te fijas en mí un poco por casualidad]), y de pronto todo se vuelve una mezcla agridulce: roces discretos con la piel disimulando descaradamente ("far finta di niente" [hacer como si nada]) frente a la duda de si hubo amor de verdad ("Dimmi se mi hai amato mai veramente" [Dime si de verdad me has querido alguna vez]).
El punto fuerte del tema está en ese contraste entre bailar a oscuras y saber que el momento tiene fecha de caducidad. Ana llama a ese instante perfecto un "goldenpoint" (término tomado del deporte que aquí usa para marcar ese segundo decisivo y glorioso de pura conexión), mientras alguien le acaricia la boca con un dedo. Pero el trago duele: la despedida quema lento por dentro, como ese vino tinto que tiene el mismo color que su vestido ("dello stesso rosso del mio vestito"). Una pista pop directa, bailable y con ese punto de nostalgia nocturna que te atrapa a la primera escucha.