Lullaby significa “canción de cuna”, una canción suave que se canta para ayudar a un bebé a dormir. En la canción, el narrador llama a sus palabras una lullaby de manera metafórica: aunque está dolido por la ruptura, intenta convertir ese dolor en una despedida tranquila y dulce.
En “Sweet Dreams”, BØRNS convierte una ruptura en una despedida con forma de canción de cuna. La imagen de “Hearts in the cage” [corazones en la jaula] sugiere un amor encerrado, mientras la otra persona “flipped the page and slipped away” [pasó la página y se escabulló]: dio vuelta a la historia y se fue sin explicar demasiado. Lo que más le duele al narrador no es solo la partida, sino el silencio: esperaba una llamada y ni siquiera recibió un “buenas noches”.
La espera aparece en una escena muy concreta: “Ticking clocks on the wall, waiting for your call” [relojes haciendo tic-tac en la pared, esperando tu llamada]. Incluso el pájaro de cuco del reloj parece quedarse callado, como si el tiempo no pudiera avanzar. Aun así, el narrador no termina con una acusación furiosa. Llama a la relación “a sweet team” [un equipo dulce] y transforma el adiós en una última canción de cuna: “Don’t cry, consider this a lullaby” [no llores, considera esto una canción de cuna]. Es una mezcla curiosa de decepción, cariño y una despedida suave, aunque la otra persona haya “take[n] everything we had and up and leave” [tomado todo lo que tenían y se haya marchado de repente].