Deny significa 'negar' o rechazar algo. Es una palabra con mucha fuerza emocional que no esperarías encontrar en una canción de amor.
En esta balada, Bryan Adams la usa de una manera muy poética: "Don't deny me this pain I'm going through" (No me niegues este dolor...). Él expresa que su amor es tan profundo que incluso el sufrimiento que le causa es algo valioso que no quiere perder, una forma muy intensa de mostrar devoción.
¿Alguna vez has sentido tanto amor por alguien que casi sientes que deberías pedir disculpas? De eso va esta balada del canadiense Bryan Adams. El tipo no está pidiendo perdón por romper un plato o por llegar tarde; pide clemencia por estar totalmente desbordado de amor: «Please forgive me, I can't stop loving you» [Por favor perdóname, no puedo dejar de amarte]. Describe una relación que lleva tiempo rodando, pero donde la chispa sigue intacta: «Still feels like our first night together» [Todavía se siente como nuestra primera noche juntos]. Dice recordar detalles exactos como «the smell of your skin» [el olor de tu piel] y admite que cada caricia se siente tan intensa como la primera vez.
Es casi absurdo lo dramático que se pone, tratando el enamoramiento como si fuera una aflicción física cuando ruega: «Don't deny me this pain I'm going through» [No me niegues este dolor por el que estoy pasando]. Para quienes aprenden el idioma, fíjate en frases como «You're still the one» [Sigues siendo la elegida/la indicada], una forma muy directa de decir que nadie más compite con esa persona. Bryan une eso con una confesión casi infantil de pérdida de control: «I know not what I do» [No sé lo que hago]. En resumen, es una declaración apasionada donde pasarse de la raya con los sentimientos es el único error del que se declara culpable.