¿Alguna vez has visto a alguien fingir que no ve a una persona sin hogar en la calle? De eso trata este clásico del británico Phil Collins. La letra arranca con una mujer pidiendo auxilio porque hace frío y no tiene dónde dormir: "Sir, can you help me? It's cold and I've nowhere to sleep" («Señor, ¿puede ayudarme? Hace frío y no tengo dónde dormir»). Pero el tipo que pasa a su lado hace lo que tantos hacen: acelera el paso y mira hacia otro lado. Collins escribe "He starts to whistle as he crosses the street / Seems embarrassed to be there" («Empieza a silbar mientras cruza la calle / Parece avergonzado de estar ahí»). Ese detalle del silbido es genial y demoledor; muestra exactamente cómo la incomodidad nos hace actuar de forma ridícula para esquivar la realidad de los demás.
El estribillo nos lanza una advertencia directa: "Think twice / It's just another day for you and me in paradise" («Piénsalo dos veces / Es solo otro día para ti y para mí en el paraíso»). La palabra paradise (paraíso) aquí es pura ironía. Significa que, si tienes un techo y comida, ya vives en un lujo absoluto comparado con quien tiene ampollas en los pies y no puede ni caminar ("She's got blisters on the soles of her feet / She can't walk but she's tryin'"). La canción no busca metáforas difíciles; te planta de frente la indiferencia cotidiana y te pide, sin rodeos, que te detengas a pensar antes de seguir de largo.