Atlas es literalmente un atlas, pero también alude a Atlas, el personaje de la mitología griega condenado a sostener el mundo sobre sus hombros. En la canción, la persona amada llama así al narrador porque este soporta sus problemas y lleva su mundo, una imagen poética y memorable sobre cargar con el peso de una relación.
En «Atlas», Pommelien Thijs convierte una ruptura en una historia de peso, agua y tierra. La narradora lleva arena en los bolsillos, viento en el pelo y una chaqueta pesada porque tiene que «bergen verzetten» [mover montañas, una expresión que significa enfrentarse a una tarea enorme]. Incluso intenta llevar agua hasta el mar en sus manos y luego nadar de vuelta a la orilla. Es una imagen imposible y preciosa: hace todo lo que puede para mantener algo vivo, mientras la costa cambia poco a poco. La otra persona le dice que todo ha terminado y la llama «mijn atlas» [mi Atlas], como el titán de la mitología griega condenado a sostener el cielo. Aquí, Atlas es quien carga con el mundo de la relación.
Lo más doloroso es que la carga nunca va en las dos direcciones. «Sorry dat ik jou nog op handen draag» [Perdón por seguir llevándote en las manos] usa una expresión neerlandesa que significa tratar a alguien con muchísimo cuidado y admiración. Ella reconoce que dio demasiado, pero también admite que le gusta que la otra persona sea compleja. Después vende sus cosas y construye casas de cartón, pagando el precio de seguir creyendo que aquello podía funcionar. La otra persona tenía «een blok aan je been» [un bloque atado a la pierna], otra imagen de algo que te frena, y aun así la arrastra por el barro. El estribillo repite la desigualdad con una frase muy clara: «Je wereld op mijn schouders, nooit andersom» [Tu mundo sobre mis hombros, nunca al revés]. Por eso la canción duele tanto: no habla de una despedida tranquila, sino de descubrir que una persona sostuvo toda la relación mientras la otra ya había soltado el peso.