Lucciole significa “luciérnagas”, esos insectos que brillan en la oscuridad. En la canción aparece en la imagen poética “Trasformiamo in lucciole queste zanzare”: transformar los mosquitos en luciérnagas simboliza convertir algo molesto o negativo en algo bello y luminoso.
En «IL MIO FUNERALE», Rose Villain imagina su propio funeral como una fiesta extraña y desafiante. Una figura vestida de negro la guía bajo una luz de neón verde, mientras ella pregunta: «Dove mi porti?» [¿Adónde me llevas?]. Pero, en vez de pedir silencio, exige: «Voglio vedervi ballare» [Quiero veros bailar], «Voglio sentirvi cantare» [Quiero oíros cantar] y brindar «ad un mondo migliore» [por un mundo mejor]. La frase «Senza di me lo è» [Sin mí lo es] añade un toque oscuro y sarcástico: quizá ese mundo sería mejor sin ella, o quizá está jugando con una idea exagerada para provocar a quienes la rodean.
La canción mezcla humor negro, cansancio y una energía de fiesta que no se deja apagar. Ella dice que se hace daño para no sentir dolor, que las voces de su cabeza suenan más fuerte que las cigarras y que la llaman antisocial, aunque la fiesta no parece empezar de verdad hasta que llega. La imagen más curiosa aparece al final: «La musica del party è un requiem» [La música de la fiesta es un réquiem], es decir, una canción funeraria convertida en banda sonora para bailar. Entre cigarrillos, cosas perdidas y una familia que quizá no la aprobaría, Rose Villain convierte la despedida en una orden muy clara: si este es su funeral, que nadie se quede quieto.