Dერმansız significa literalmente “sin remedio” o “sin fuerzas”, y deriva de derman, que significa “cura”, “remedio” o “energía”. En la canción aparece en la expresión “dermansız dert olmaz”, es decir, “no existe pena incurable”, una forma poética y memorable de hablar del dolor y la esperanza.
En «Hatasız Kul Olmaz», Tarkan canta desde la fragilidad y pide amor sin condiciones: «Hatasız kul olmaz, hatamla sev beni» [nadie es una persona sin errores, quiéreme con mis errores]. La frase del título funciona como una idea central muy directa: nadie es perfecto. La persona que habla se ha perdido, está agotada y le pide a la otra que la encuentre y la rescate: «Kaybettim kendimi, ne olur bul beni» [me he perdido a mí mismo, por favor, encuéntrame] y «Yoruldum halim yok, sen gel de al beni» [estoy cansado, no tengo fuerzas; ven y llévame].
La súplica se vuelve cada vez más urgente. Aunque no tiene fuerzas para gritar, pide que lo escuchen «sin gritos», y acepta incluso un amor a distancia: «Uzaktan olsa da, razıyım sev beni» [aunque sea desde lejos, estoy dispuesto; quiéreme]. También aparece una duda muy humana: las palabras de la otra persona llevan reproche, pero ¿ese reproche está en el corazón o solo en la lengua? «Sözünde sitem var, kalpte mi dilde mi» [hay reproche en tus palabras, ¿está en el corazón o en la lengua?]. Es una canción de petición insistente, con frases sencillas y bastante dramáticas: si amar es decir “tú”, entonces esa persona es su vida, y no querer amar parece imposible.