Embouteillage significa “atasco” o “embotellamiento”: una acumulación de vehículos que impide avanzar con normalidad. Es una palabra interesante porque está relacionada con bouteille (“botella”) y aparece en la canción cuando Joe conduce por la noche entre el tráfico y el ambiente musical de París.
«Joe, le taxi» presenta a Joe como un taxista nocturno que conoce París al detalle: «toutes les rues par cœur» [todas las calles de memoria], además de «tous les petits bars» [todos los bares pequeños] y «tous les coins noirs» [todos los rincones oscuros]. Su taxi pasa junto al Sena y sus puentes brillantes, mientras un saxofón amarillo y una música imposible de dejar quieta acompañan el viaje. La letra bromea con que Joe «il va pas partout» [no va a todas partes] y «il marche pas au soda» [no funciona con soda]: lo suyo es el ron, el mambo y el atasco, una combinación bastante peculiar para un taxista.
Dentro del coche, la música de Joe mezcla «la rumba», «le vieux rock au mambo» [el viejo rock con mambo] y el cha-cha-chá. También aparecen Xavier Cugat y Yma Sumac, nombres ligados en la letra a ese sonido latino y festivo. El estribillo le grita: «Vas-y, Joe, vas-y, fonce» [Vamos, Joe, vamos, acelera], rumbo a «l’Amazone» [el Amazonas]. Así, el taxi se convierte en una pequeña fiesta que atraviesa la noche, entre embotellamientos, mariachis, puentes iluminados y una lista musical tan exagerada como divertida.