Sbatti es una palabra coloquial italiana para referirse a los líos, las molestias o todo el esfuerzo estresante que implica hacer algo. En la canción, “rimandare gli sbatti” significa posponer los problemas y las obligaciones para disfrutar del momento sin preocupaciones.
En «Ci Pensiamo Domani», Angelina Mango, artista italiana, convierte un día sin planes en una pequeña aventura de dos. La canción empieza entre jornadas largas, anuncios vistos desde el tranvía y una “domenica dolce, che dolce far niente” [domingo dulce, qué dulce no hacer nada]: la expresión dolce far niente habla del placer de no hacer nada. La narradora prefiere posponer los problemas y las historias tristes para quedarse con esa persona. Incluso las palabras incómodas de una fiesta, descritas como “parole disperse, usa e getta” [palabras dispersas, de usar y tirar], se pueden dejar atrás. El estribillo lo dice con una despreocupación encantadora: “male che vada, ci pensiamo domani” [si las cosas salen mal, ya lo pensaremos mañana]. No es una solución perfecta, claro, pero por una noche parece suficiente.
La imaginación también se escapa de la ciudad: Nevada, un salto en paracaídas, dunas como almohadas y planetas lejanos. Y luego llega una idea muy íntima: en casa, basta con cerrar las persianas para poder ir a cualquier parte. “Niente fretta” [sin prisa] se opone al estrés de volver a la ciudad, mientras que “quanto è bello sbagliare” [qué bonito es equivocarse] convierte los errores en parte de la diversión. La imagen de los problemas deslizándose “come una macchina sull’Autostrada del Sole” [como un coche por la Autostrada del Sole, la autopista italiana llamada «Autopista del Sol»] le da al estribillo velocidad y ligereza. Al final, ni siquiera hace falta huir: despertar junto a esa persona, mirarse y guardar silencio ya basta. Es una canción sobre elegir el presente, aunque el mañana tenga que esperar.