Incasinate describe literalmente a unas niñas "desordenadas", pero en la canción tiene un matiz más profundo: se refiere a chicas complicadas y marcadas por sus traumas. Es una palabra expresiva y poco común que hace memorable la imagen de las perline colorate que deben desenredarse poco a poco con la edad.
En «La noia», Angelina Mango convierte el aburrimiento en una especie de enemigo cotidiano, pero también en un ritmo para bailar. La narradora mira los dibujos que ha hecho, todavía sin vida, y siente que quedarse quieta la atrapa: «A me mi viene la noia» [a mí me viene el aburrimiento]. La frase repetida suena casi infantil y pegadiza, mientras las imágenes son bastante más duras: «Muoio senza morire» [muero sin morir] y «Vivo senza soffrire» [vivo sin sufrir]. Habla de días gastados, noches quemadas y una «corona di spine» [corona de espinas] convertida, con humor negro, en el código de vestimenta para su fiesta. Incluso cuenta que recibió «le perline colorate» [las cuentas de colores] en vez de perlas de sabiduría, como si tuviera que desenredar poco a poco sus problemas y traumas con la edad.
La canción también se burla de las expectativas ajenas. Cuando otros hablan de negocios, contratos o del papel de «princess» [princesa], ella responde con una mezcla de ironía y cansancio: que deje de lavar los platos. Y si alguien pregunta si escribe canciones, contesta que son canciones de amor, porque alguien tiene que cantarlas. La salida que encuentra es organizar una fiesta y bailar la cumbia: «Se rischio di inciampare almeno fermo la noia» [si corro el riesgo de tropezar, al menos detengo el aburrimiento]. Al final, el tono cambia un poco: morir hace los días más humanos y sufrir vuelve más grandes las alegrías. Aquí la cumbia no borra los problemas; los hace bailar, aunque sea con una corona de espinas puesta.