En “They Ain’t Ready”, Becky G celebra un amor que desafía las expectativas y los comentarios negativos. La cantante describe cómo su pareja ilumina sus días más oscuros y crea un refugio eterno donde nada importa más que estar juntos. Mientras “ellos” critican, dudan o incluso desean que la relación fracase, Becky convierte cada palabra de desánimo en motivación para mantenerse "way up" al lado de su persona favorita.
La letra repite la idea central: «They ain’t ready for our love». Quien juzga no entiende que este vínculo va más allá de la apariencia, el dinero o la fama; es un lazo espiritual que Becky compara con la alineación de las estrellas y un signo enviado por Dios. La canción es a la vez un himno de resistencia y una declaración de confianza absoluta: su amor "nunca morirá" y durará "hasta el fin del tiempo", por mucho que el mundo no esté preparado para verlo brillar.