Pivete es una palabra coloquial en portugués que se refiere a un niño pequeño, a menudo con una connotación de 'mocoso' o 'crío'. No es una palabra que se escuche en todas las canciones, lo que la hace interesante y memorable.
En el contexto de la canción, el cantante usa esta palabra para contrastar la inmadurez de la ex pareja con la madurez de la nueva. Sugiere que, mientras la ex no 'crece', debería buscar un 'pivete' (un niño) para llamar su amor, enfatizando su falta de madurez para una relación seria.
¿Alguna vez tuviste esa expareja inmadura que solo se dio cuenta de lo que valías cuando te fuiste? De eso trata "De Menina Pra Mulher" de Gusttavo Lima, y el tipo no se guarda absolutamente nada. La historia va de alguien que aprendió a olvidar ("Já aprendi a te esquecer" [Ya aprendí a olvidarte]) y que ahora encontró a una pareja de verdad. La frase que mejor define esa actitud directa es genial: "A porta que você fechou, ela chegou metendo o pé" [La puerta que cerraste, ella llegó dándole una patada]. No vino a pedir permiso; vino decidida a quedarse y curar lo que la otra persona rompió.
El contraste de la letra es brutal y bastante divertido. A su ex le dice sin rodeos que se busque a alguien de su nivel: "Enquanto 'cê não cresce, arruma um pivete pra chamar de amor" [Mientras no maduras, búscate a un niñato para llamarlo amor]. La palabra pivete es una jerga brasileña muy coloquial para referirse a un chiquillo o un niño travieso, así que el golpe al ego es total. Mientras la anterior lastimaba ("Você bateu" [Tú golpeaste]), la nueva llegó a cuidarlo ("ela cuidou" [ella cuidó]). Gusttavo remata cada estribillo marcando esa línea tan clara: "'tá aí a diferença de menina pra mulher" [ahí está la diferencia entre una niña y una mujer], dejándole claro a la ex que se quedó muy atrás.