Cuscră se traduce como 'consuegra'. Es una palabra muy específica que se refiere a la madre del cónyuge de tu hijo o hija. Es decir, la madre de tu nuera o yerno.
En la canción, la narradora se dirige a la 'cuscră' para disculparse por el 'robo' de su hijo y para alabar tanto a su propio hijo como a la hija de la consuegra, destacando sus buenas cualidades. Es una palabra clave para entender las relaciones familiares que se describen en la letra.
¿Te imaginas pedirle disculpas a tu consuegra por haberle «robado» a su hija, pero al mismo tiempo presumir sin vergüenza de lo maravilloso que es tu hijo? De eso va este tema folk de la artista moldava Lia Taburcean. La palabra del título, cuscră, significa literalmente «consuegra» (la madre de la persona con la que se casa tu hijo o hija). Con un tono descarado y festivo, la narradora le canta a la madre de la novia: «Cuscră, ia și de mă scuză / Că băiatul meu comoara ți-o furat» («Consuegra, discúlpame, que mi muchacho te robó tu tesoro»). Pero ojo, no hay arrepentimiento real: enseguida le asegura que el chico fue bien educado por su padre para amar a una mujer, que es trabajador y que «Dintre Ioni cel mai Ion, băiatul meu» («De todos los Iones, el más Ion es mi muchacho»), usando el nombre tradicional rumano Ion como el estándar definitivo de hombre hecho y derecho.
La canción es divertidísima porque el orgullo familiar se reparte a partes iguales con bastante picardía. La suegra elogia a la nuera diciendo que «ia aur la concurs de gospodine» («se lleva el oro en el concurso de amas de casa») y que «Dintre Marii cea mai Marie e fata ta» («De todas las Marías, la más María es tu hija»). Pero claro, no puede evitar echarse flores a sí misma en el proceso: suelta sin pestañear que «Fata ta, cuscră, seamănă cu mine» («Tu hija, consuegra, se parece a mí»). Al final, retrata una típica charla de pueblo donde dos familias se unen entre bromas, copas y muchas ganas de dejar bien claro quién tiene los mejores genes.