En “Strange”, LP convierte una idea sencilla en un himno descarado: todos somos raros, y eso no va a cambiar. La canción empieza separando el amor del sexo casual: “Anyone can get love” [Cualquiera puede conseguir amor] y “Anyone can get laid” [Cualquiera puede acostarse con alguien]. Pero sentirse en casa ocurre cuando encuentras a quienes se quedan. Son personas que no intentan domarte: te dejan “burst into flames” [arder en llamas], avivan las brasas y observan cómo explotas. La imagen es exagerada y divertida, pero el mensaje es claro: la amistad verdadera acepta tu intensidad en vez de apagarla.
Esas personas aparecen cuando todo se complica: “When you’re lost and you’re left and it’s getting worse” [Cuando estás perdido, te han dejado y todo empeora]. Dan una razón para confiar en el universo y “get you by”, una expresión que significa ayudarte a salir adelante, aunque no resuelva cada problema. En la segunda parte, LP menciona cosas que cualquiera puede conseguir, como dinero o salvación, pero dice que cada día sigue entrando “into the wild” [en lo salvaje], sin garantías salvo esa sonrisa cómplice de alguien que entiende. Por eso el estribillo insiste, casi como una celebración: “We are all strange” [Todos somos raros]. La rareza aquí no es un defecto que haya que corregir, sino la condición que compartimos.