Beifall significa 'aplauso' o 'ovación'. Es una palabra que evoca una imagen de una multitud y una respuesta fuerte, lo que la hace interesante y memorable.
En el contexto de la canción de Rammstein, la frase "Ich will in Beifall untergehen" (Quiero hundirme en aplausos) es particularmente poderosa. No solo quieren aplausos, sino que desean ser completamente consumidos por ellos, lo que sugiere una sed intensa de reconocimiento y adoración. Esta expresión única le da un toque dramático y distintivo a la canción.
¿Alguna vez has visto a alguien exigir atención de una forma tan directa que da hasta un poco de miedo? En «Ich Will», los titanes alemanes Rammstein construyen un himno industrial a base de puro mandato. Till Lindemann no pide favores ni ruega cariño: dispara órdenes al público con una insistencia casi cómica. La frase del título, «Ich will» [Yo quiero], se repite como un martillo antes de desplegar una lista de deseos bastante descarada: exige confianza con «ich will dass ihr mir vertraut» [quiero que confiéis en mí], atención total con «Ich will jeden Herzschlag kontrollieren» [Quiero controlar cada latido] y un deseo literal de ahogarse en ovaciones con «Ich will in Beifall untergehen» [Quiero hundirme en aplausos]. Es una parodia brillante y brutal sobre la obsesión de las masas y el poder del líder sobre el escenario.
Lo mejor viene hacia el final, cuando la dinámica se rompe por completo. El cantante pasa del singular al colectivo con «Wir wollen» [Queremos], lanzando preguntas al público: «Könnt ihr mich hören?» [¿Podéis oírme?] o «Könnt ihr mich sehen?» [¿Podéis verme?]. La multitud ruge en respuesta, pero él corta en seco con una frase demoledora: «Ich versteh euch nicht» [No os entiendo]. Toda esa aparente conexión entre el ídolo y sus seguidores termina siendo un canal de una sola dirección. Para aprender el idioma es una mina de oro: el verbo modal wollen (querer) y las estructuras con dass (que) se te van a quedar grabadas a la fuerza entre semejante bombardeo de guitarras pesadas.