Firmament significa "firmamento" o "cielo", una palabra alemana con un tono muy poético y casi bíblico, mucho más solemne que decir simplemente "Himmel". Es el tipo de palabra que normalmente se reserva para la poesía o los textos religiosos.
En "Mein Herz Brennt", Rammstein canta "Ein heller schein am firmament" ("Un brillo claro en el firmamento"), describiendo una luz que ilumina el cielo nocturno casi como una presencia divina. Esa elección de palabra tan elevada encaja perfectamente con el tono oscuro y teatral del grupo.
¿Te imaginas convertir un clásico cuento para dormir en una pesadilla teatral de puro metal? Eso es exactamente lo que hace Rammstein aquí. La canción arranca con una frase mítica de la televisión infantil alemana: "Nun, liebe Kinder, gebt fein acht" (Ahora, queridos niños, presten mucha atención). Pero Till Lindemann no viene a contar una historia tierna, sino a presentarse como "die Stimme aus dem Kissen" (la voz que sale de la almohada). Se arranca el corazón del pecho, amenaza con forzar los párpados de los niños para que no duerman y canta hasta que amanece mientras ese corazón arde en llamas.
La letra desata un ejército de sombras con "Dämonen, Geister, schwarze Feen" (demonios, fantasmas, hadas negras) que salen del sótano y miran debajo de las sábanas. La imagen más retorcida y genial llega cuando estas criaturas roban las lágrimas calientes de los niños para inyectarlas directamente en las venas frías del narrador ("und drücken sie in meine kalten Venen"). Es un tema oscuro, ruidoso y visualmente exagerado, ideal para aprender alemán con monstruos que acechan en la oscuridad.