Rampe viene del verbo ramper y significa avanzar arrastrándose por el suelo, como una serpiente. En la canción, la ansiedad se personifica y dice: «Si tu veux courir, je rampe à tes côtés» («Si quieres correr, me arrastro a tu lado»), una imagen inquietante y poética que muestra que no puedes escapar fácilmente de ella.
En «Anxiété», Pomme convierte la ansiedad en una presencia que habla en primera persona. Es invisible y silenciosa: «Je suis celle qu'on ne voit pas» [Soy aquella a quien no se ve] y «Je suis celle qu'on n'entend pas» [Soy aquella a quien no se oye]. Sin embargo, aparece justo al borde del llanto y se presenta con una imagen exagerada, casi teatral: «Je suis la reine des drames» [Soy la reina de los dramas]. La ansiedad llega cuando intentas dormir, te sigue cuando quieres correr y se esconde bajo el pecho, donde «Je cogne pour t'abîmer» [Golpeo para hacerte daño]. Ese contraste entre no ser vista y golpear tan fuerte en el cuerpo dice mucho sin explicar demasiado.
La canción también habla de aprender a convivir con ella. «Tu apprends, tu apprendras» [Aprendes, aprenderás] y «Tu comprends, tu comprendras / Comment t'y faire» [Entiendes, entenderás / cómo acostumbrarte a mí] suenan como una advertencia y una especie de entrenamiento. La ansiedad resiste cuando la persona intenta dejarla atrás, pero al final aparece una pequeña orden de defensa: «Mais va-t-en, va-t-en» [Pero vete, vete], seguida de «Fais le détour, sois fière» [Da la vuelta, siéntete orgullosa]. No es una solución mágica. Es una voz que reconoce el miedo, nota cómo golpea el pecho y, aun así, intenta ponerle límites.