Naufrage significa «naufragio»: el hundimiento o la pérdida de un barco. Es una palabra poética y poco común que crea una imagen muy intensa.
En la canción, Pomme habla de «tes lèvres en naufrage», es decir, de unos labios devastados o hundidos en el dolor. La expresión convierte el sufrimiento emocional en una imagen dramática y memorable.
En «Saphir», Pomme nos mete en una relación marcada por el daño compartido y la culpa. La voz canta: «On s’est mangé le cœur» [Nos devoramos el corazón], una imagen muy física para hablar de dos personas que se han hecho daño mientras estaban juntas. También reconoce su parte: «J’ai nourri ta peur» [Alimenté tu miedo] y «J’ai fait ce qui nous blesse» [Hice lo que nos hiere]. Después aparece una escena familiar durísima: bajo la camisa de la otra persona ve «les cendres de ton père» [las cenizas de tu padre], de un padre despreciado y al que esa persona quiere «voir sous terre» [ver bajo tierra]. La repetición de «Sous terre» [Bajo tierra] vuelve la frase casi obsesiva.
La última noche está llena de imágenes de agotamiento y rechazo hacia uno mismo: «J’ai fait brûler mes torts» [Quemé mis culpas], «Asphyxié mes envies» [Asfixié mis deseos] y «J’ai détesté mon corps» [Odié mi cuerpo]. La voz recuerda la boca de la otra persona retorciéndose y sus labios «en naufrage» [en naufragio], como si el llanto la hubiera dejado a la deriva. Al final, esa persona duerme entre lágrimas: «Dans tes larmes tu dors» [Duermes en tus lágrimas], hasta que llega «Tu dors enfin» [Por fin duermes]. Es una canción breve, pero sus imágenes son intensas: corazones devorados, cenizas bajo una camisa y alguien que por fin consigue dormir después de una noche insoportable.