Ciudat significa 'extraño' o 'peculiar'. Es una palabra que capta la atención porque describe una situación inusual desde el principio de la canción.
En el contexto de la canción, el narrador y su interés amoroso se conocieron de una manera "ciudat" (extraña) en un festival de música. Esta palabra establece un tono intrigante para la historia de amor que se desarrolla, sugiriendo que su conexión fue especial y fuera de lo común desde el primer momento.
¿Quién dice que el amor no nace en la fila de los perritos calientes? El artista moldavo The Motans arranca este tema pop contando exactamente eso: conoció a alguien especial en el festival Untold mientras esperaba comida ("Ți-am observat privirea / Stând la coadă după un hotdog" [Noté tu mirada / Haciendo cola para pedir un hotdog]). La escena es divertidísima y cero glamurosa, con él cubierto de barro y confeti ("Eram murdar pân' la urechi / De confetti și de noroi" [Estaba sucio hasta las orejas / De confeti y de barro]), pero fingiendo que verse así un jueves cualquiera es lo más normal del mundo.
A partir de ese flechazo festivalero entre dos personas de mundos distintos (ella con cara de escuchar música comercial y él con pinta más alternativa o nostálgica), la canción se convierte en una invitación directa a disfrutar el presente sin darle vueltas a nada. El estribillo lo deja claro: "Hai să trăim așa de parcă / Astăzi e ultima noapte" [Vivamos como si / Hoy fuera la última noche]. Es un tema pegadizo y directo sobre arriesgarse a sonreírle a un desconocido y aprovechar la chispa antes de que termine la fiesta.