Morphine es la palabra en inglés para "morfina", un potente analgésico. Es una palabra muy inusual para una canción de amor, ¡y eso es lo que la hace tan interesante!
Bruno Mars la usa como una metáfora dramática para expresar un dolor extremo. Canta que si su pareja lo deja, el sufrimiento sería tan intenso que necesitaría una droga como la morfina para poder soportarlo.
Bruno Mars no se anda con rodeos aquí: empieza el tema pidiendo morfina en la puerta si su pareja decide marcharse (Leave some morphine at my door [Deja algo de morfina en mi puerta]). Es exagerado y dramático al máximo. Nos cuenta que la familia de ella lo detesta; su padre ni siquiera lo mira a la cara (Your daddy can't even look me in the eye [Tu papá ni siquiera puede mirarme a los ojos]) porque lo ven como un tipo problemático (that troublesome guy). Aun así, él insiste en que recogerá pedazos rotos hasta sangrar con tal de arreglar las cosas.
El estribillo convierte el dolor en pura meteorología: si ella se va, se acaba el sol (there'll be no sunlight [no habrá luz de sol]) y sus ojos imitarán a las nubes, haciendo que llueva todos los días. En inglés, usar la frase in their shoes (If I was in their shoes [Si estuviera en sus zapatos]) equivale exactamente a nuestro modismo en español «ponerse en el lugar de otro». Bruno admite que entiende a los suegros, pero el miedo a ese diluvio de lágrimas lo empuja a rogar que no se despida jamás.