On my knees literalmente significa 'de rodillas', pero es una expresión idiomática que se usa para mostrar desesperación o suplicar por algo intensamente.
En esta canción de los Backstreet Boys, el cantante la usa para expresar la profundidad de su deseo: está rogando que algún día ella sea suya. Es una frase muy dramática y visual que demuestra la sinceridad y la fuerza de sus sentimientos, ofreciendo su amor como lo único que tiene para dar.
¿Alguna vez has visto a alguien atrapado en una relación con la persona equivocada mientras tú estás ahí, listo para ofrecerle el cielo sin tener un centavo? De eso trata esta joya de los Backstreet Boys. El narrador deja claro desde el inicio que compite en desventaja económica: "I don't have a fancy car" (No tengo un coche lujoso) y admite que el otro pretendiente compra regalos caros. Pero aquí el dinero pasa a segundo plano. Frente a la indiferencia del rival, la propuesta es directa y romántica: caminar miles de millas, prestar atención de verdad cuando ella habla ("just tell me your problems, I'll try my best to kiss them all away" [solo cuéntame tus problemas, haré lo posible por borrarlos a besos]) y no dejarla sola cuando más lo necesita.
El corazón del tema está en su estribillo sincero: "my love is all I have to give" (mi amor es todo lo que tengo para dar). Fíjate en la expresión "kiss them all away", una forma muy natural en inglés para decir que vas a aliviar o hacer desaparecer el dolor con ternura y besos. El chico llega a ponerse de rodillas con la frase dramática "Baby, please, I'm on my knees" (Bebé, por favor, estoy de rodillas) porque cree que el dinero no se compara con su lealtad. Es una balada directa y apasionada que te enseña a hablar de devoción total usando vocabulario sencillo del día a día.