Repentance significa "arrepentimiento": reconocer una falta y sentir pesar por ella.
Lady Gaga canta "I am beyond repentance", sugiriendo que sus pecados son tan grandes que ya no puede redimirse. Es un término formal y de fuerte carga bíblica, poco común en canciones pop, ideal para enriquecer tu vocabulario con matices religiosos y emocionales.
¿Alguna vez te has enamorado justo de quien sabías que te iba a arruinar los planes? Lady Gaga canta exactamente sobre ese lío en "Judas". Usa figuras bíblicas para hablar de un dilema muy terrenal: la lucha entre elegir lo que te hace bien y caer rendido ante lo que te destruye. Ella lo confiesa sin rodeos: "Jesus is my virtue / And Judas is the demon I cling to" (Jesús es mi virtud / Y Judas es el demonio al que me aferro). Se define como una "holy fool" (santa tonta), alguien que ve venir el desastre, perdona traiciones una y otra vez ("Even after three times he betrays me" / Incluso después de que me traicione tres veces) y aun así no puede soltar a la persona equivocada.
El tema tiene momentos directos y frases que rozan el absurdo, como cuando suelta que el amor es como un ladrillo con el que puedes levantar un hogar o esconder un crimen: "love is like a brick you can / Build a house or sink a dead body" (el amor es como un ladrillo con el que puedes / Construir una casa o hundir un cadáver). Más adelante desafía a quien se sienta incómodo con su drama con una advertencia bastante ácida: "Judas kiss me if offenced / Or wear ear condom next time" (Judas, bésame si estás ofendido / O ponte un condón en la oreja la próxima vez). Es un pop oscuro, directo y cargado de metáforas sobre ceder a la peor tentación posible sabiendo las consecuencias.