Paparazzi es una palabra de origen italiano que se usa tanto en inglés como en español para describir a los fotógrafos que persiguen a las celebridades para tomarles fotos.
En esta canción, Lady Gaga usa el término como una poderosa metáfora de la obsesión por la fama y el amor. Ella se convierte en la "paparazzi" que persigue a su interés amoroso, la "superstar", hasta que él la ame, queriendo "capturarlo" como si fuera una fotografía.
¿Alguna vez has sentido una obsesión tan intensa por alguien que casi parece persecución? Lady Gaga convierte esa idea en una fantasía pop descarada y divertida. En lugar de huir de las cámaras, ella decide ser quien sostiene el lente. Nos dice de entrada: I'm your biggest fan, I'll follow you until you love me («Soy tu mayor fan, te seguiré hasta que me ames»). La canción mezcla la devoción romántica con el acoso de la prensa rosa sin pedir disculpas por lo exagerada que suena.
El tema está lleno de detalles visuales del mundo del espectáculo: cuerdas de terciopelo, delineador corrido, flashes y cigarrillos tras bambalinas. Hay líneas curiosas como Loving you is Cherry Pie («Amarte es pastel de cereza»), una expresión en inglés que se usa para describir algo dulce, fácil o irresistible. Aunque admite que el ambiente es artificial cuando canta We're plastic but we still have fun («Somos de plástico pero igual nos divertimos»), su personaje va en serio con su meta: I won't stop until that boy is mine («No pararé hasta que ese chico sea mío»). Es pop pegajoso, dramático y perfecto para aprender frases sobre deseo y admiración extrema.