Coursing proviene del verbo 'to course', que significa fluir o moverse con fuerza y rapidez.
En esta canción, Chris Martin canta "I feel it coursing through my blood" (Siento que fluye por mi sangre) para describir cómo el amor y la energía recorren su cuerpo como una corriente eléctrica. Es un término poético y muy descriptivo, perfecto para expresar una emoción intensa que te llena de vida por completo.
¡Qué temazo para levantarte el ánimo! La banda británica Coldplay se une a Beyoncé para armar un tema donde la salvación y la euforia van de la mano. Chris Martin arranca admitiendo que estaba hecho polvo: "When I was down, when I was hurt, you came to lift me up" (Cuando estaba decaído, cuando estaba herido, viniste a levantarme). La letra se apoya todo el tiempo en metáforas sobre líquidos y sed: dice "When I was a river dried up, you came to rain a flood" (Cuando yo era un río seco, viniste a llover una inundación). La presencia del otro llega como agua bendita para sacarlo del pozo, o casi como un milagro celestial con eso de "Put your wings on me" (Pon tus alas sobre mí).
El estribillo no tiene filtros y compara el cariño con una fiesta total: "Life is a drink, and love's a drug" (La vida es una bebida y el amor es una droga). De ahí sale el coro tan pegadizo: "Got me feeling drunk and high" (Me hace sentir borracho y colocado). En inglés coloquial, "high" significa estar bajo los efectos de una sustancia, pero aquí lo usan para describir esa sensación de flotar a kilómetros del suelo ("miles up") solo porque alguien te devolvió la energía. Es exagerado, sí, pero describe a la perfección ese subidón cuando pasas de sentirte súper pesado a dispararte por el cielo como una estrella fugaz.