Doggone es una palabra un poco anticuada que se usa como un intensificador, similar a "damn" pero de una manera más suave y familiar. Se utiliza para enfatizar algo, a menudo con un toque de frustración o sorpresa.
En esta canción, Michael Jackson la usa para recalcar su posesión sobre la chica: "The doggone girl is mine" (La maldita chica es mía). Es una palabra memorable y distintiva que le da un toque particular a la letra, haciéndola menos común que otras expresiones de posesión.
¿Te imaginas a dos gigantes de la música peleándose cara a cara por la misma chica, pero con una sonrisa en la cara? En The Girl Is Mine, Michael Jackson y Paul McCartney montan una discusión divertidísima sobre a quién pertenece el corazón de una mujer. Desde el arranque, Michael presume de que ella aparece en sus sueños cada noche y suelta con orgullo: "I'm so proud I am the only one who is special in her heart" (Estoy tan orgulloso de ser el único especial en su corazón). Paul no se queda callado y le contesta directamente que enviar rosas y tener fantasías tontas es perder el tiempo, porque ambos tienen claro que los dos no pueden quedarse con ella: "it's one or the other" (es uno o el otro).
Lo mejor de la letra es ese tono de rivalidad amistosa que se calienta hacia el final. Escucharás una y otra vez la frase "The doggone girl is mine" (Esa bendita chica es mía); aquí la palabra doggone es una forma suave y coloquial en inglés de decir "maldita" o "bendita", que añade énfasis sin sonar grosero. Michael también presume de que ella le dijo "I blow her mind" (la vuelvo loca / la dejo boquiabierta), una expresión genial para aprender sobre cómo impresionar a alguien por completo. Al final, los dos abandonan el canto para discutir como viejos amigos: Michael avisa con gracia "I'm a lover not a fighter" (soy un amante, no un peleador), mientras Paul se niega a creerle y le insiste en que siga soñando. Es una pelea ligera, llena de arrogancia cómplice, donde ninguno de los dos piensa dar su brazo a torcer.