Nightmare significa "pesadilla", una palabra que normalmente describe un sueño aterrador. Sin embargo, en "Blank Space", Taylor Swift la usa de una manera muy creativa y memorable.
Ella canta la famosa frase: "'Cause, darling, I'm a nightmare dressed like a daydream" (Porque, cariño, soy una pesadilla disfrazada de ensueño). Con esta metáfora, se describe a sí misma como alguien que parece perfecta e ideal al principio, pero que puede convertirse en una experiencia caótica y destructiva, capturando perfectamente el tono dramático e irónico de la canción.
¿Alguna vez te has reído de los chismes que inventan sobre ti? Taylor Swift llevó eso al extremo en "Blank Space". En vez de defenderse de la prensa que la pintaba como una devoradora de hombres inestable, se puso ese disfraz por completo. Desde el inicio te advierte con una sonrisa afilada: "You look like my next mistake" [Te ves como mi próximo error]. Trata el romance como un deporte caótico y peligroso, cantando "Love's a game, wanna play?" [El amor es un juego, ¿quieres jugar?]. Promete cielos de cristal y besos robados, pero también te avisa que terminará en desastre total: "it's gonna go down in flames" [va a arder en llamas], una expresión en inglés que significa fracasar de forma espectacular y ruidosa.
Lo divertido del tema es cómo abraza el papel de villana exagerada. Te dice sin tapujos: "darling, I'm a nightmare dressed like a daydream" [querido, soy una pesadilla vestida como una fantasía], pasando de actuar como la novia perfecta por un mes a lanzar gritos y ataques de celos. Para rematar, usa la frase "I can make the bad guys good for a weekend" [puedo hacer buenos a los chicos malos por un fin de semana], jugando con la vieja idea de reformar al rebelde solo para aburrirse enseguida. Tiene una lista enorme de exnovios que juran que perdió el juicio, pero le sobra un renglón en blanco ("blank space") y tu nombre cabe perfectamente ahí.